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martes, 20 de mayo de 2014

Como trabajar en casa y no morir en el intento


   
         Con la llegada de la crisis, la revolución en las comunicaciones, la incorporación de las empresas en las distintas redes sociales y los medios informáticos actuales, muchas empresas optan por proponer a algunos empleados el trabajar desde casa para poder ahorrar costes a la empresa. Esta práctica puede favorecer tanto a la empresa, siendo esta más productiva, como al trabajador, que puede optimizar mejor su tiempo, pero hay que tener cuidado porque es fácil caer en la tentación.

     Al comienzo puedes generar algunas envidias respecto a la rutina más común de la mayoría de los mortales, al disponer del horario a tu gusto, o no tener que arreglarte como cada mañana para acudir a la oficina, pero no te engañes, no es ningún chollo el poder gestionar los papeleos diarios de la oficina en pijama, por cómodo que esto a priori parezca.
     Debes de establecer unas normas básicas, organizarte y planificar adecuadamente el tiempo si no quieres tener la sensación de vivir en el trabajo las 24 horas, con el coste en salud mental que esto conlleva. 

    Algunas recomendaciones que te pueden ayudar a adaptarte mejor al teletrabajo pueden ser: 

     1.- Busca tu propio espacio de trabajo. Sería bueno si dispones de una habitación separada del resto de la casa donde poder aislarte del resto, esto te ayudará a concentrarte mejor, pero si no es así intenta ponerte siempre en la misma mesa, se trata de asociar solo ese espacio a tu empleo, evitando posibles distracciones con otras tareas relacionadas con el ocio y posiblemente más atractivas que te hagan perder tiempo. 




     2.- Establece un horario. Marca tus propias horas, que aunque en momentos puntuales puedan ser más flexibles que las de la oficina, deben cumplirse, escríbelo y comunícalo al resto de personas con las que convives para que ellos también respeten tu jornada laboral. Deja claro que durante ese tiempo no vas a atender llamadas telefónicas de casa, atender la puerta, vigilar la comida, poner la lavadora, etc. Intenta hacerles entender que para todos los efectos es como si no estuvieras en casa y siguieras trabajando en la oficina.

     3.- Planifica tareas. Créate un calendario de objetivos a largo, medio y a corto plazo, tareas que deben estar finalizadas en fechas concretas, y distribuye los tiempos necesarios para su ejecución. Anota cada día el orden de cosas pendientes que tienes que realizar y distribúyelas por orden de dificultad. Es bueno aprovechar las primeras horas de la jornada para hacer esas actividades que requieren de una mayor concentración o son más dificultosas y a medida que va pasando el día podemos dejar otro tipo de tareas no por ello menos importantes pero que requieren un menor desgaste intelectual para su ejecución. Debemos dosificar y optimizar energías para que nuestro rendimiento sea satisfactorio. 

    4.- No te aísles en tus ratos libres. Una vez terminada tu jornada laboral, debes salir de casa y relacionarte con tus familiares o amigos, las personas somos seres sociales y necesitamos relacionarnos con nuestro entorno para tener una vida sana, date cuenta que cuando acudimos a la oficina convivimos con compañeros de trabajo durante al menos ocho horas diarias, sino es más, y aunque puedan surgir conflictos en determinados momentos también nos mantiene activos en la toma de decisiones, en la interacción con los demás, y en el desarrollo de muchas habilidades sociales necesarias para afrontar distintas situaciones que se nos plantean. 

     5.- Establece los descansos apropiados. Este punto es importante para hacer la jornada laboral más llevadera. Al igual que cuando estamos en la oficina hacemos un descanso a media mañana, establece también tu momento de parada controlada (media hora como mucho) revisa las tareas cumplidas y date una pequeña recompensa, este feedback te ayudará a relajar y coger fuerzas de nuevo para afrontar el resto de jornada. 

      6.- Haz deporte. Una vez finalizada la jornada laboral plantéate la práctica de tu deporte preferido, esto te ayudará a despejar la mente, salir de casa, relacionarte con otras personas, cambiar de ambiente y sobretodo moverte para poder mantenerte en forma ya que al estar en casa tanto tiempo termina por resentirse la actividad física. 

    Evidentemente nos vamos a encontrar que  hay personas que se adaptarán mejor al teletrabajo que otras que quizá le cueste más, pero si tenemos en cuenta algunos de estos consejos u otros que cada cual se marque porque les sirvan de ayuda, seguramente podremos sacar el lado positivo y podamos darnos cuenta que todos tenemos capacidad de resiliencia para sobreponernos a situaciones adversas.

2 comentarios:

  1. No Estamos preparados para este cambio de poder trabajar desde casa. Siempre es necesario el contacto visual e incluso el oir a las personas a las que tus decisiones pueden marcar su ritmo detrabajo. Resulta dificil "hablar a asolas".
    Pero si tienes razón, es un planteamiento de futuro y deberiamos de pensar en ello....como alternativa.
    Gracias por tus iniciativas Ana

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    1. De nada, muchas gracias a ti por tu aportación. Un abrazo

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